Calderas de biomasa para mejorar la eficiencia energética

  • Calderas de biomasa para mejorar la eficiencia energética

Uno de los aspectos que más se tienen en cuenta cuando se hacen las revisiones para la calificación energética es el tipo de caldera con que cuenta la vivienda. Como sucede con los electrodomésticos o los vehículos, las calderas más antiguas tienen una eficiencia mucho menor, ya que necesitan consumir más para producir el mismo calor que una nueva.

¿Por qué calderas de biomasa?

Pero además de la eficiencia, en las certificaciones energéticas también se tiene en cuenta la contaminación, que puede variar mucho de unos tipos de calderas a otros. Por ello, uno de los factores que más nos pueden ayudar a que nuestra vivienda tenga una calificación energética alta es contar con una caldera de biomasa.

Las calderas de biomasa son las que funcionan con combustibles naturales procedentes de fuentes renovables. Normalmente, las que se usan en las viviendas utilizan combustibles uniformes tipo fluido, como pellets de madera (procedentes de residuos forestales o de lo que no utiliza la industria maderera) o huesos de aceituna triturados. Su funcionamiento es muy parecido al de las calderas de gas: el quemador quema el combustible y la llama calienta el agua de la caldera que después va a los grifos y al sistema de calefacción. Para almacenar el combustible se utiliza un contenedor próximo a ella que debemos ir rellenando periódicamente. Si lo comparamos con los combustibles fósiles, un kilo de pellet o de hueso de aceituna tiene la mitad de poder calorífico que un litro de gasoil o de gas. Es decir, necesitaremos el doble de kilos de pellet que de litros de gasoil para calentar la casa a la misma temperatura que antes. No obstante, hay que tener en cuenta que el pellet es mucho más barato que el gasoil, por lo que a pesar de ello, la caldera de biomasa permite ahorrar dinero. Además, su precio no depende de los mercados internacionales, como sucede con el petróleo, por lo que es mucho más estable a lo largo del año. Si a ello le sumamos el hecho de que no produce residuos ni CO2, podremos entender por qué se las considera mucho más eficientes que a otros tipos de calderas.

By | 2017-04-04T14:16:31+00:00 enero 21st, 2014|Notícias|0 Comments

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